Aceite esencial de clavo de olor
Cálido, especiado e intenso, el clavo de olor es uno de los aceites esenciales más potentes de la aromaterapia. Se obtiene de los botones florales, la parte más apreciada de la planta. Se valora por su carácter estimulante, purificante y calorífico.
Usos tradicionales
Masaje localizado: se incorpora en mezclas muy diluidas cuando se busca una sensación de calor en zonas concretas.
Higiene bucal: forma parte tradicionalmente de preparaciones específicas para el cuidado de la boca.
Difusión ambiental: en pequeña proporción, aporta una nota cálida y purificante al ambiente.
Perspectiva ayurvédica
En Ayurveda, el clavo (lavanga) se considera cálido, penetrante y estimulante. Tradicionalmente se usa para acompañar rutinas que equilibran:
- Vata, cuando predominan el frío, la rigidez o la falta de energía.
- Kapha, cuando hay pesadez, congestión o letargo.
Por su naturaleza calorífica, puede resultar excesivo para personas con predominio de Pitta o sensibles al calor. Úsalo con moderación.
Sinergias
Para difusión: naranja dulce, limón, petitgrain o lemongrass. También lavanda fina, romero o árbol de té.
Para masaje: jengibre, lavanda, en aceite de sésamo.
Modo de uso
Uso tópico: máximo 0,5 %, es decir, 1 gota en 10 ml de aceite vegetal. Aplícalo solo en una zona pequeña y durante un período corto (máximo 7 días).
Higiene bucal: úsalo solo en una preparación formulada para ese fin y muy diluida. No lo apliques puro sobre dientes, encías ni mucosas, y no lo ingieras.
Difusión: como máximo, un 5–10 % de la mezcla de aceites esenciales, siempre combinado con aceites más suaves. Ventila el ambiente.
Importante: es un aceite muy potente. No lo uses durante el embarazo ni la lactancia, en menores de 6 años ni si tomas anticoagulantes. Consulta las precauciones completas en la ficha técnica antes de usarlo.
